UN POST PARA IRENE…

Su nombre es Irene. Es una luchadora nata. Estoy segura de que después de leer estas líneas, más de algún@ os sentiréis Irene.

Hoy me contaron un poquito de su historia. Irene adora la seguridad informática, de hecho, es una frikie de los sistemas informáticos. Me han chivado que sigue mi trayectoria desde hace tiempo y, sin ser merecedora de este privilegio, mis vivencias le motivan, le ayudan a seguir luchando por un sueño: ser POLICIA.

Todos tenemos una parte de Irene. Ese rinconcito personal en nuestra voluntad que nos motiva a trabajar duro por aquello que queremos llegar a ser algún día. Ese pequeño espacio que cuidamos con esmero de injerencias externas y de toda la negatividad que nos quiere reconducir hacia el camino más fácil: el de la mediocridad. Nuestro “yo” egoísta siempre nos está hablando, intentando que desistamos de nuestras metas. Siempre es más fácil argumentar el fracaso, lamentarse y criticar a aquellos que se mantienen en la firmeza que intentarlo hasta el final.

Pues bien, Irene está pasando un momento delicado, de aquellos que nada tienen que ver con el esfuerzo ni la justicia, una etapa dura que llega sin avisarnos pero que también forma parte de la vida por desgracia.

Irene, me han chivado, también, que te has leído (o te estás leyendo) mi último libro, “Instinto y Pólvora”. Había que ponerle el título a una historia de esfuerzo y superación mezclada con vivencias policiales que tanto dignifican y engrandecen la profesión a las que has escogido dedicar tu vida en un futuro. Por eso, ya poco te puedo descubrir… Pero estas líneas son para ti, Irene, para que sigas luchando y trabajando tanto como hasta ahora, para mandarte todo el ánimo que necesitas ante las adversidades.

Cuando estaba opositando, todas las mañanas abría la puerta de mi armario para vestirme y leía una de las frases que me escribí en una hoja de papel: “Las grandes obras no son llevadas a cabo por la fuerza, sino por la perseverancia (Samuel Johnson)”. Cuando te levantes cada día ten presente que nunca hay una gran historia sin un gran sacrificio detrás. Cuanto más rápido llega el éxito, más rápido se va. Todos llevamos una Irene muy dentro así que será cuestión de tiempo… más pronto que tarde. Mucho ánimo, COMPAÑERA.

Silvia