La utilización de programas para espiar a tus hijos, tu pareja o tus empleados es delito

Existen formas para descubrir a un espía si sospechas que alguien está accediendo a tu información personal. Aquí tienes unas claves prácticas para detectar actividad sospechosa y seguir sus pistas.

Vuelves a casa después de trabajar y enciendes tu ordenador. No sabes por qué pero tienes la sensación de que no está en el mismo estado que lo dejaste. No es la primera vez y empiezas a sospechar que tu pareja puede tener cierto interés en saber qué información guardas en tu ordenador. Al día siguiente, decides dejar el ordenador suspendido con ciertas ventanas abiertas y a tu vuelta están abiertas las mismas pero no en el mismo orden. Hay algo que no te gusta.

Te sientas a trabajar en casa y tu pareja se ha ido de compras; o al menos, eso es lo que te ha dicho. Ves su sesión de Facebook abierta y un mensaje directo con el asunto “te echo de menos”. Lo cierras desconcertad@. Pero al día siguiente piensas cuál será tu estrategia: un programa espía. Lo instalas y tienes acceso a sus mensajes directos de Facebook.

Tu hij@ lleva unos día extrañ@. Pasa muchas horas chateando en el ordenador y ya no sale con los amigos. Temes que haya conocido a una persona que no es quien dice ser.

 

¿Es legal espiar?

No. Sea tu pareja, amigo, familiar o hij@ con quien convives, nadie está legitimado para acceder de forma directa (ya hablamos anteriormente en otro post del control remoto) al contenido de tu información personal y vulnerar tu intimidad. No hace falta que se lleve a cabo algún tipo de modificación, alteración o daño en el sistema como podría ser copiar, sustraer tus archivos personales, borrar e-mails o conversaciones de Whatsapp, obtener e incluso llegar a cambiar las contraseñas de tus diferentes aplicaciones. Si va más allá, te instalará un Keylogger. Todas estas acciones incurren en el delito de descubrimiento y revelación de secretos, del que tanto hablo.

Si la excusa es un control parental que consista en saber qué páginas visita vuestro hijo menor, has de tener presente que los keyloggers registran no sólo el acceso a webs con contenido adulto o inapropiado, sino toda su actividad incluida con quién chatea y el contenido de las conversaciones.

Mucho ojo con consentir y/o autorizar este tipo de programas espías en casa o en el trabajo. Registran el historial de tu navegación pero también las claves y contraseñas de todas las aplicaciones que utilizas o las conversaciones que mantienes a través de mail, mensajería instantánea y chats. Ahí lo dejo; acciones muy personales e intimas que nada tienen que ver con lo que haces en tu casa o en tu empresa. Escarceos, conversaciones subiditas de tono y amiguit@s especiales que distan de la mera comprobación de si vuestros hijos menores visitan páginas pornográficas o de si tus empleados acceden a aplicaciones sociales durante el tiempo de trabajo.

Que tu hijo sea menor no justifica ni te da derecho a leer sus comunicaciones personales; tienen tan garantizado su derecho a la intimidad como cualquier mayor de edad.

 

¿Cómo te pueden espiar?

Mediante la instalación de un Keylogger que registra todas las pulsaciones del teclado y, dependiendo de sus características técnicas, cualquier proceso que ejecutes en el ordenador. Hay softwares espía también para teléfonos móviles o dispositivos con algún servicio de GPS.

 

No lo vas a detectar a simple vista

El espía no va a querer dejar huellas. Son sofisticados y sigilosos. Están para controlar lo que haces en tu ordenador. Este tipo de programas almacenan todas las pulsaciones del teclado, claves y páginas visitadas en Internet sin que lo adviertas. Algunos, incluso, toman capturas de pantalla y envían por email toda la información que recogen.

Si el software espía lo llevas instalado en tu teléfono móvil a través de la tarjeta SIM podrá ver el contenido de tus conversaciones, sms y tu agenda de teléfono.

 

No son buenos tiempos para revanchas

Cuidado con los kits espía “familiares”. Su venta en Internet no significa que su utilización sea legítima. La solución no es convertir al espía en espiado. A pesar de su ilegalidad, si decides tomar esa oscura decisión, se puede convertir un “juego” adictivo y peligroso.

 

¿Cómo descubrir si alguien te está espiando?

Puedes tener instalado un keylogger desde hace mucho tiempo sin que lo hayas advertido. Jugando en liga doméstica, es muy probable que al final puedas dar con tu espía inexpert@ ya que tarde o temprano dejará rastros que te permitan detectarlo.

 

Vamos a distinguir casos

Antes de ponerte a buscar keyloggers, piensa que si eres de los que no establece ningún tipo de seguridad física para acceder a su equipo o la clave la tienes apuntada en un post-it, el espía lo tenga tan fácil como sentarse delante de tu pantalla y empezar a enredar.

Cualquier sistema operativo dispone de unos logs/registros en los que se anotan los cambios realizados en el sistema. Algún día tu espía dejará rastros físicos en tu ordenador. Todas las acciones importantes que tienen lugar en un equipo, como por ejemplo, el inicio sesión, queda registrados en el sistema. También queda constancia de las aplicaciones ejecutadas, los recursos de red y los procesos en ejecución. Toda esta información se guarda en los distintos archivos de tu ordenador, dependiendo del sistema operativo.

Lo más probable es que tu espía haya accedido a aplicaciones web, por lo que será clave comprobar la caché (memoria de sitios de Internet a los que se accede con frecuencia), el historial de búsqueda y navegación.

También es posible saber si conectaron memorias o dispositivos USB para copiar/robar datos, recuperar datos que te hayan borrado y los cambios de tus claves de acceso a aplicaciones.

Antes de ponerte a buscar y abrir archivos para cazar a tu espía, debes saber que la apertura de cualquier archivo modifica las fechas de acceso a los mismos, lo que impide establecer con exactitud lo que pasó en el ordenador. Si lo manipulas por tu cuenta y riesgo, corres el grave riesgo de alterar las pruebas. Tanto si eres como si no un usuario experto, te será difícil comprobar estos accesos y registros por lo que siempre es aconsejable que lo lleves a un experto informático para que se le haga un análisis forense.

 

Cómo saber si hay un keylogger o archivos ocultos

Si sabes examinar los procesos activos en memoria y en ejecución podrás comprobar si hay algo nuevo y desconocido ejecutándose en segundo plano. Teniendo en cuenta las advertencias, mejor que no realices ninguna modificación.

 

Si no vas a denunciar los hechos, existen programas anti-keyloggers que detectan su instalación. Estos programas exploran todas las unidades de disco duro, unidades extraíbles, memorias, registros, carpetas individuales y monitorizan todas las llamadas que realizan los procesos con respecto al sistema de archivos, registro de Windows por lo que te van a alertar si existen indicios de que nuestras conversaciones están siendo capturadas mediante un software. No obstante, es como todo, no hay un 100% de efectividad.

Si optas por el cifrado de disco duro es una técnica invulnerable pero más vale que te apuntes bien la clave porque como la pierdas u olvides, pierdes toda la información. También hay software VPN que encripta todos tus movimientos en Internet.

Como ves, alternativas tienes muchas, pero a lo mejor, hablando con la persona de la que sospechas y estableciendo un sistema físico de seguridad con una simple contraseña, te evitas hacer de detective.

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