El uso de programas para espiar el móvil de tu pareja es delito

No es un cuento de espías. El teléfono que llevas en tu bolsillo almacena toda actividad personal y profesional y alguien puede estar interesad@ en conocer tu vida, tu día a día. Hace unos días una mujer fue condenada a un año de prisión y 1080 euros de multa por espiar a su pareja; leyó unos sms que su ex se había intercambiado con su vecina.

Ya hemos hablado del espionaje casero y la instalación de keyloggers y otras aplicaciones para el control remoto de tu ordenador. Las alternativas para el espionaje doméstico no acaban aquí.

Foto de Silvia Barrera

 

Pon un espía en tu barra de Google

Si tu intención es innegociable y estás buscando conocer todos los movimientos de tu pareja, hij@ o emplead@ a través de su móvil, estás “de suerte”. La Red te ofrece múltiples aplicaciones que te permitirán escuchar sus llamadas de teléfono, conocer sus listas de contactos, leer el contenido de los sms, Whatsapps, e-mails, archivos de foto o vídeo e incluso acceder a las passwords de sus redes sociales más utilizadas como Facebook, Skype o Twitter.

 

Todo tiene sus contras

Sí, es delito. Como la mujer que fue condenada por acceder a la información personal de su pareja, constituye un delito de descubrimiento y revelación de secretos acceder a los datos del móvil de otra persona.

Entonces, si es ilegal su instalación ¿Por qué se encuentran activas las webs que venden estas aplicaciones espías? En algunas te advierten, en otras no tanto. Existen países donde no es delito o donde su uso, dependiendo el objetivo, puede estar justificado. En España no. Desde que accedes a la información de otra persona sin su consentimiento ya estás cometiendo una infracción penal.

 

Foto de Silvia Barrera

No obstante, el hecho de que el uso de estas aplicaciones en móviles ajenos sea delito no quiere decir que su publicación y venta en estas webs lo sea (las legislaciones de otros países son más permisivas y sí permiten su instalación. La información está disponible y accesible en la Red desde casi todas las partes del planeta). Habrá casos, también y aunque sea difícil de creer, de personas que accedan a la instalación de estas aplicaciones y a la monitorización constante de su intimidad.

Por tanto, tu actividad será ilegal desde el momento en el que decides obtener la información a la que te da permiso esa app sin autorización del usuario del smartphone/tablet.

 

No es absurdo ni disparatado

La instalación de estas aplicaciones le permite ver a tu espía todo el historial de tu navegación, conocer tu posición e incluso mandar mensajes desde tu propio dispositivo y en tu nombre al contacto que elijan.

Es indiferente que borres la información una vez recibida. Tu espía recibe una copia remota (desde cualquier parte donde pueda acceder a Internet) a través de un panel web donde podrá ver toda la información de tu móvil. Incluso, si percibe que empiezas a sospechar, de forma remota también puede desinstalar la aplicación espía.

Foto de Silvia Barrera

 

¿Cómo y dónde pueden instalarte estas aplicaciones?

En aquellos sitios donde sea posible instalar una tarjeta SIM, Smartphone o Tablet, tu espía debe de tener acceso físico directo a tu móvil e instalarte la aplicación. También puede instalar esta aplicación a través de conexión cable USB o Bluetooth. Se puede instalar en varios sistemas operativos, entre ellos  Android o IOS (Iphone), si está jailbreak (permite a los usuarios descargar aplicaciones, extensiones y temas que no estén disponibles a través de la App Store oficial ).

Por tanto, será alguien de tu entorno. Padres que ejercen un excesivo control parental (recuerda mi post de hace dos semanas con respecto a los límites), parejas o el jefe que “amablemente” te proporciona una Smartphone para que lo utilices en tu trabajo y asegurarse de que no compartes ni revelas información privilegiada.

 

Cómo detectarlos

Si en algún momento sospechas que algunos de estos programas pudiera estar instalado en tu móvil, no cambies de número. Algunas de estas aplicaciones avisan a tu espía cuando cambias la tarjeta SIM. Lo que tienes que cambiar es el propio teléfono ya que lo que monitoriza es el IMEI (el número de serie e Identidad Internacional de Equipo Móvil).

Con todos los adelantos técnicos, es muy probable que si eres víctima de este espionaje, no seas capaz de notar nada. Estas aplicaciones móviles operan en modo oculto y son, aparentemente, indetectables. No obstante, si alguna aplicación de este tipo ha sido instalada en tu móvil, puede haber ciertos indicadores que te pueden poner bajo la pista: la vida de tu batería es más corta y desprende más calor del habitual, cierta actividad extraña en tu móvil (se enciende y se apaga sólo, se bloquean o inactivan ciertas aplicaciones en curso), ruido de fondo o eco, transmisiones inusuales o interferencias de tu móvil mientras no está en uso con otros dispositivos.

Foto de Silvia Barrera

Recuerda que en tu móvil se encuentra gran parte de tu vida privada. Cuanto más obstáculos pongas, más segura estará tu intimidad. Establece códigos de bloqueo y no guardes contraseñas por defecto. Si sospechas de alguien, cifra los datos de tu móvil aunque no te garantiza que cifre toda la información a la que puede tener acceso. Revisa periódicamente las aplicaciones que tienes instaladas en tu móvil, puede que alguna de ellas no te sea familiar. Si identificas algún proceso o programa extraño, googlealo, ahí encontrarás tus respuestas. En ese caso,  te recomiendo cambiar el teléfono, caro pero más seguro.