El primer objetivo de los cibercriminales son las pistas que publicas en la Red

La informática está tan presente en nuestro día a día que, cualquier necesidad de comunicarnos necesita casi siempre del uso de las nuevas tecnologías. Tu jefe utiliza whatsapp, tus amig@s hacen grupos para las quedadas y contar su día a día, tus compañeros de trabajo mandan mensajes para dar novedades. Muchas empresas recurren a las redes sociales para buscar buenos perfiles. Tu negocio está estancado y necesita publicidad. A pesar de tu reticencia a las nuevas tecnologías, necesitas un perfil social o laboral, una aplicación de mensajería instantánea, etc. Ni elección ni escapatorias; non excuses; si no estás ON, te quedas OFF.

Ya no hay delito que se quede fuera del ámbito de la Red. Nuestra Unidad da soporte y apoyo a los grupos operativos durante la intervención y el posterior análisis del contenido de los dispositivos informáticos hallados en las entradas y registros o a posteriori, no sólo en delitos cometidos a través de Internet sino en los casos de delitos tradicionales: blanqueo de capitales, tráfico de drogas, homicidios, desapariciones, etc. Los smartphones, tablets y ordenadores cuentan todo de nosotros.

Toda la información obtenida de los soportes informáticos no sólo facilita el trabajo de los investigadores o alimentan la esperanza de unos angustiados familiares por encontrar indicios de una persona desaparecida sino que es bien explotada por los malos que saben aventajar a sus víctimas estudiando todas sus huellas digitales. Que la Red tenga tanta información sobre nosotros provoca que los malos nos conviertan en su presa: los menores caen en manos de depredadores sexuales o son objeto de acoso. Los mayores de edad son estafados o extorsionados despiadadamente. Todos somos vulnerables. El uso de artimañas para engañar al usuario, utilizando no sólo nuestras vulnerabilidades “humanas” sino también, el rastro digital que dejamos se denomina ingeniería social. Sin este engaño, no se darían el 90% de los delitos cometidos a través de la Red.

 

¿Hacemos un repaso genérico de toda la información que Internet y las aplicaciones tienen de nosotros?

 

Los smartphones

Tened en cuenta que, en la actualidad, como he mencionado tantas cientos de veces, el móvil se ha convertido en nuestro mejor compañero de viaje. Los smartphones acumulan tanta información sobre nuestra vida y la de los demás que podría ser nuestro biógrafo: las fotos con su información visible y no visible, (los metadatos: dónde fue tomada, fecha, hora, dispositivo, etc.) mensajes de texto, llamadas de teléfono, geoposicionamiento, emails, información bancaria y el acceso a todas vuestras aplicaciones.

 

Las redes sociales

Las fotos que publicas revelan con quién te relacionas, tu familia, los lugares que frecuentas, dónde trabajas, aficiones, estados de ánimo, eventos personales, edad, lugar de nacimiento, ciudad en la que vives, preferencias (nuestro talón de Aquiles) y también, nuestra ubicación.

En los anuncios de segunda mano publicamos nuestro teléfono de contacto o nuestra dirección. También hay directorios, fuera de nuestro control, que publican esos datos sin nuestro consentimiento. Pedid a la web su retirada.

Nuestra participación en eventos deportivos queda recogida en las clasificaciones o resultados finales; los boletines oficiales del Estado o los territoriales publican nombramientos, cambios de destino, ascensos, multas, embargos, etc.

¿Entiendes ahora por qué es tan fácil que cualquiera, con una mínima mala intención te diga que te conoce de …. te ha visto en… tienes el vehículo tal … o que conoce a tu familia y amigos? ¿Te extrañas todavía de que alguien pueda obtener tanta información sobre ti? En muchas ocasiones se la has dado tu y no solo a esa persona, sino a todo el mundo.

Estás en la piscina tomando el sol. De repente se te acerca un desconocido que te dice que te ha tocado la lotería; si no he comprado ningún boleto, pensarás; me está intentando engañar. En el mundo físico (se hacía antes) la gente se acercaba, sobre todo a los mayores, con esas intenciones. Ahora es casi impensable. Con el acercamiento físico te pueden identificar o desvelar intenciones. Internet es cómodo y no ofrece casi riesgos ¿Por qué crees que la Red, siendo relejo del mundo físico, tiene otras normas y es el mundo de “todo es posible” y de los hechos extraordinarios? Siento decirte que no es así.

Por eso siempre os digo que en la Red, vuestra primera reacción ante cualquier hecho inesperado o repentino sea la DESCONFIANZA. No os fiéis de quien dice conoceros o haberos conocido anteriormente o ser de vuestro entorno cercano. No creáis a los que os ofrecen o venden oportunidades, a los que os adulan sin conoceros, a los que se enamoran en unos minutos, a la gente desesperada. No existen los chollos, los golpes de suerte (hay gente que vive de perseguir esas oportunidades; nunca van a llegar a ti y menos por casualidad) ¿Piensas que soy una paranoica? Es mejor perder una oportunidad personal que echar por tierra tu vida, porque te la hunden. El más mínimo error puede convertirse en un infierno personal. En la Red no hay compasión, no existe la gente anónima buena y nada es gratis (la gente no trabaja por amor al arte ni para dártelo a ti desinteresadamente)

No os lo diría si no viera a diario tanta tragedia personal (que compartiré para que lo comprobéis vosotros mismos) y muchas veces por culpa de nuestra ingenuidad.